AUTOR: Walter Riso
OPINIÓN
En esta parte que me leí ya me adentro más en lo que es en sí el
pensamiento de cada filósofo, en esta segunda parte del libro ya me muestran
capítulo por capítulo el pensamiento de cada uno de ellos y su forma de actuar. Primeramente esta Sócrates, un hombre que toda su vida lucho
contra la ignorancia, tanto propia como la de los demás; es cierto que ganó
muchos enemigos por esto, pero también es cierto que muchos hombres tuvieron un
"despertar de conciencia" al estar y compartir con él.
Por otro lado esta Epicuro, un hombre que busca el placer, pero no un
placer que a mediano o largo plazo nos cause dolor o un placer de momento, sino
más bien el simple placer de vivir, el placer de la ausencia de dolor y otros
cuantos que conscientemente sabemos que no nos harán daño a nosotros ni a los
demás. Vivir una vida en busca del placer no es pecado, es vivir!
"el nuevo placer"
Anoche inventé un nuevo placer. y me disponía a probarlo por vez primera cuando un ángel y un demonio llegaron presurosos a mi casa. Ambos se encontraron en mi puerta y disputaron acerca de mi placer recién creado; uno de los dos gritaba:
-¡Es un pecado!
Y el otro, en igual tono aseguraba: - ¡Es una virtud!
Anoche inventé un nuevo placer. y me disponía a probarlo por vez primera cuando un ángel y un demonio llegaron presurosos a mi casa. Ambos se encontraron en mi puerta y disputaron acerca de mi placer recién creado; uno de los dos gritaba:
-¡Es un pecado!
Y el otro, en igual tono aseguraba: - ¡Es una virtud!
- Gibrán Khalil Gibrán






